lunes, 30 de octubre de 2017

De DUI a 155…y tiro porque me toca

            Como si estuviese  dentro de una partida gigante en el Juego de la Oca Geyper, el viernes 27 de octubre el Independentismo catalán pasó en la misma tarde -una vez proclamada con voto secreto la DUI (inciso: los revolucionarios/ rupturistas tienen la obligación ética de dar la cara)- de vislumbrar  a la princesita rubia esperando en el Paraíso de la casilla 63 para acariciarlo por haber ganado la partida, a intuir que con la jugada del 155 en la contrarréplica del Gobierno Central había terminado en la 58. Esa casilla con la calavera mandándote al  inicio pero encontrando  esta vez en la salida a  Rajoy y su “minion” Soraya   asignando turno, reglas nuevas y color.
         Y sobre el tablero quedan fichas de acompañantes que aún no saben como terminará el lance donde los embarcaron.Unos de momento retenidos  en la posada perdiendo cargos, otros en la casilla de la prisión (incluso con banda sonora en Youtube de tontipijos sevillanos,meapilas y capillitas pidiendo que en ella caiga también Puigdemont) sin saber cuantas jugadas de castigo quedan y otros en una desértica  tierra de nadie , lejos del dado o la oca que acelere el proceso.
            En esta tesitura no está de mal recurrir a nuestros clásicos y recuperar el espíritu del ensayo de Lenin -febrero de 1902- “¿Qué hacer?”,   (viene como anillo al dedo no olvidar que según el plan de Vladimir Illich, el folleto debía consagrarse a desarrollar minuciosamente las ideas expuestas en el artículo “¿Por dónde empezar?” publicado en mayo de 1901 en el número 4 de “Iskra”), pues con la “cuestión catalana” a la Izquierda  quieren volvernos a plantar en la encrucijada donde históricamente se coloca la Racionalidad cuando se impone en la Sociedad el grito de “¡cierren filas!” alrededor de una bandera  llena de contenido emocional pero vacía de preocupación por los derechos colectivos .
               El escenario que nos están construyendo merece una disección, una mirada cargada de  análisis crítico. Se hace necesario detenerse a repasar gestos y palabras de los actores  políticos y no olvidar que estamos en una comedia coral en la que a poco que alguien sobrecargue su  histrionismo construiremos una tragedia.
            Con las CUP comparto postulados políticos, sociales, internacionales y económicos, pero no puedo compartir su nacionalismo independentista. No les veo el músculo que las convierta en “vanguardia del proletariado” capaz de hegemonizar el “Procés”.Al contrario seguramente por prejuicios en torno a lo que ha significado históricamente  la “Unión Sagrada” burguesía/proletariado en defensa de la Patria, creo que con su apuesta de poner en el centro de la acción política el “fer nació” en lugar del “fer una societat mès justa” le hace el caldo gordo a quienes encabezaron,envueltos en la senyera, los más brutales recortes de derechos contra las clases populares catalanas.
       A Rajoy hay que reconocerle la inteligencia suficiente de aplicar el 155 acompañándolo de una convocatoria de elecciones a corto plazo. Palo y zanahoria. Aunque sus “hooligans” cegados por  el “¡A por ellos!” quisieran más sangre.
            Los sectores ultraderechistas de ese batiburrillo que compone la derecha extrema española siguen de momento sujetos a la cadena  porque son conscientes de que disfrutarán de barra libre mientras que al Poder interese amedrentar a la Sociedad con el “¡ojo, que os los azuzo!”
            Son varios los escenarios que pueden desarrollarse de aquí al 21 de diciembre y van a estar vinculados a la intensidad de la represión que desde el Estado se ejerza sobre el Catalanismo Político que llegó hasta la DUI. Esto abre las hipótesis:
               Que PdCat, ERC y CUP en bloque o alguno de sus componentes ( las papeletas en ese caso por su coherencia propositiva las lleva todas la CUP), se nieguen a participar. El Retraimiento ya visto en otras ocasiones en la Historia Política española. La apuesta sería de alto riesgo pues tendrá efecto político solo si las urnas quedan vacías, sin olvidar que el 77.44% de las últimas autonómicas fue una “rara avis” en convocatorias que tradicionalmente han girado alrededor del 60% y con algunas como las de 1992 que no llegaron al 55%. El peligro: ¿Hasta que punto el “españolismo movilizado” podría compensar el boicot del “catalanismo ausente”? Cuanto más se acercasen  al 50% más fácil resultará a los partidarios del 155 vender una “normalización” que de ninguna manera se daría si las cifras de abstención alcanzan cotas del 65-75%
            Que los antiguos socios del “Govern” y las CUP decidan concurrir pese al 155  para transformar el resultado de las urnas en un plebiscito que convalide el referéndum que les fue negado. Aún sabiendo que tener más escaños no significa necesariamente tener más votos. A lo que se añadiría como gestionar, si las encuestas no se equivocan, una sociedad que seguiría fracturada al 50-50 (45-55, incluso 60-40,da igual, la división sería asfixiante).
          Que los autoproclamados “constitucionalistas” del 78 tengan la tentación de aprovechar algunas de las cartas blancas que otorga la aplicación de un 155 arbitrario por su falta de desarrollo normativo previo ,para guardarse algún as en la manga  en su  búsqueda de la recentralización.
            Ya que el PSC, C’s y PP parecen haber descubierto el gusto de leer una Constitución que hasta ayer ignoraban, despreciaban o violentaban  hasta el punto de convertirse en sus más furibundos defensores, no estaría mal que una vez leído y releído el 155, se animen y de aquí a diciembre sigan practicando con otros artículos igual de importantes. Esos que hablan de sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo” (art.31), del ”deber de trabajar y el derecho al trabajo con una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo” (art.35), de que “los poderes públicos mantengan un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo” (art.41) o que “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general” (art.128).
               Podían empezar por este último para abrir boca.
            Que el interés de algunos “independentistas/españolistas” por fomentar un Frentismo con la creencia de que podrán rentabilizarlo en votos, ponga en pie una sociedad catalana de compartimentos estancos reacios a escucharse. Una forma de evitarlo sería que en la actual “guerra de banderas” la persona que ha colgado en su balcón la rojigualda  añada algunas letras al “Soy español” para poner “Y quiero un trabajo con derechos” o “Una vida digna”. Y la que se identifica con la cuatribarrada sumar al “Soc catalá” un “Prou retallades del Govern Catalá!. Els nostres drets no es toquen!”.
             ¿Y nosotros? ¿Y nosotras? En primer lugar  huyamos de lo que huela a  Frentismo “Anti” para buscar la Unidad Popular transversal. La única forma de conseguirlo es articulando (y ex-pli-can-do) nítidamente nuestra propuesta Republicana Federal. Sin complejos ni ambigüedades. Sin entrar en guerra de enseñas porque aunque tenemos la nuestra,  es más importante la mochila ideológica llena de propuestas que mejoren el día a dia: lucha contra la Precariedad, Desigualdad, Desahucios, frenar el Deterioro buscado en Sanidad, Educación Infraestructuras, combatir los privilegios de los poderosos en sus obligaciones incumplidas con Hacienda, poner en pie un Estado realmente laico…
          Procurando que las palabras se llenen de contenido práctico y no sean meros significantes vacíos. Sin olvidar que además de en ese Referéndum que siempre defendimos y  permitiría expresar sin interpretaciones ni intermediarios la voluntad real del pueblo catalán,   la cotidianidad la hacemos con la farola alumbrando, el bache asfaltado, las condiciones laborales que hacen llegar un salario digno al hogar. Si la Dignidad, ese concepto que junto a las palabras Pan,Trabajo y Techo compendia perfectamente nuestro Ideario.
           También podriamos hacer un ejercicio de patriotismo en estos meses  difundiendo/ refrescando el  nivel de latrocinio atribuido al clan Pujol y las cifras de los recortes en Cataluña o el alegato de la fiscal Concepción Sabadell en el caso Gürtel   del PP  considerándolo un “atentado directo contra el Estado de Derecho”.
           Hagamos Patria ayudando  a levantar las banderas que han servido para  tapar  la Corrupción. Pues no podemos olvidar que en Barcelona (hasta el viernes) y Madrid esa tropa nos ha estado y está gobernando.
        Las manifestaciones de uno y otro signo están siendo muy concurridas. Las “independentistas” hasta el momento  mantienen el tono pacífico que las ha acompañado desde el inicio. En las “españolistas” los organizadores ahora intentan limar las aristas más impresentables pidiendo a neonazis y franquistas que  aunque participen oculten sus símbolos. Y que se  conformen con  entonar el “a prisión” en lugar del “al paredón”. Algo es algo, aunque como medicina ante estos casos es mucho más efectiva la respuesta popular. Tipo gran manifestación  antifascista  del domingo en Valencia.
          No olvidemos que tras el mayo del 68 francés, las elecciones legislativas de junio  las ganó una Derecha que obtuvo 396 diputados frente a los 91 de la Izquierda. O que una movilización tan extraordinaria como las marchas de la Dignidad del 22M de 2014   debilitó al Gobierno del PP pero no fue suficiente para echarlo.
          Por ello ni infravaloremos las que se están produciendo estos días en Barcelona ni tampoco las elevemos a la categoría de verdad absoluta.
        Tenemos tiempo y  podemos/debemos articular nuestro propio discurso. Sin seguidismos. Sin dejar de denunciar -como hemos hecho siempre- lo que consideramos barbaridades aunque a nuestro alrededor ondeen  banderas y deambulen sordos (esperemos que con cerebro, no zombies).
       ¿Os acordáis cuando desde la Izquierda Unida de Julio Anguita denunciábamos al principio de la década de los 90 el desastre que supondría Maastricht mientras nuestros compatriotas descorchaban el cava que se volvería hiel quince años después?
          Pues eso.
Juan Rivera
Colectivo Prometeo
FCSM

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